Escultura de la palabra
"Como sabio escultor acaricias cada forma para darnos el peso y el volumen de la imagen soñada. Precioso ejercicio de amor cuando nos abres tu alma, Mario. "Nadie como tú". (Este fue el comentario que hice a Mario cuando leí su poema la primera vez, y que aquí repito.)
"Tu primera mirada"
¿Dónde escuché tu pulso? ¿Fue en la brisa
de una madrugada cierta y escasa?
¿En tarde desmayada por la lluvia?
¿Fue una noche de muerte enamorada?
***
Tu pulso, ¿dónde? ¿Fue en tu caminar,
perdida la tarde en el agujero
oscuro donde resalta el espejo
y muere el bien como calla el silencio?
***
Cien veces, cien, me lo preguntas. Fue
en tu primera mirada. Leer
tu latido fue quebrarse el jazmín
de la blandura y abrirse el fortín
por donde entró tu sangre a por la mía.
***
Y desde aquí, en febriles afilias,
juntos por fin desgranamos la espiga.














lucerodelalba dijo
que suerte tenemos de tener a alguien que nos recuerde textos tan bonitos.
gracias Inma.
besos.
3 Octubre 2008 | 01:48 PM